







La paz de Cristo: Por muchos años, anduve buscando mi identidad en mi diario vivir, la vida y sus placeres me dejaron muchos insabores y mi corazòn vacìo y sin timòn aparente. Pero detràs del telòn estaba el dador de la vida, aguardando a que de una vez por todas le dejara mis cargas y amarguras. Al fìn reconocì que solo el me da vida nueva y olvida que por mucho tiempo lo pasè por alto. Asi es el, y tù lo puedes tener tambien en tu corazòn. Jesucristo cambiò mi vida y me mostrò el verdadero significado de la felicidad. Porque no es màs rico quien màs tiene sino que menos necesita. Y en Cristo estamos completos.
Gustavo Sandoval B.
| La vida nace de la muerte |
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| Escrito por Administrator |
| Lunes, 03 de Agosto de 2009 22:49 |
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Este es un caso extraño, pero no desconocido en los anales de la ciencia. Es posible que un niño nazca del cuerpo muerto de su madre por esos estupendos y misteriosos poderes que tienen la naturaleza y la vida. En este caso, la señora da Silva, muy obesa, nunca le quiso decir a su esposo que esperaba un bebé, para darle la sorpresa. Murió de un síncope cardiaco y la prepararon rápidamente para el entierro. Casi a punto de sepultarla para siempre, su bebé se abrió paso solito hacia la luz y hacia la vida. La vida siempre triunfa sobre la muerte. Hay quienes vuelven desde el borde mismo de la muerte, personas que tienen enfermedades incurables y sin embargo recuperan la salud y llevan una vida abundante de éxito. Nunca olvidaré una imagen sencilla pero impactante que vi en un templo en la ciudad de Santa Ana, El Salvador. Vi asomar por entre un ladrillo las tiernas hojas de una plantita que pugnaba por salir a la luz. La planta había rajado el ladrillo, y por la pequeña rendija salía a la luz la tierna hojita. Podía más la fuerza de la vida en esa plantita que el peso de miles de personas que habían pasado sobre aquel ladrillo. Cristo venció la muerte y el sepulcro, y salió triunfante a la luz de la mañana para darnos vida espiritual. Cuando estamos casi muertos en la depresión y el pesimismo, la vida que hay en Cristo entra en nosotros con fuerza. Si un niño puede nacer del vientre de su madre muerta, un hombre agotado, destrozado y vencido por las desgracias de la vida puede también tener un maravilloso renacimiento espiritual. Hay poder en Cristo para realizar ese milagro. |
| Última actualización el Lunes, 03 de Agosto de 2009 23:34 |